• CARACTERISTICAS BOTANICAS
  • EXIGENCIAS DEL CULTIVO
  • APROVECHAMIENTO DEL CULTIVO
  • VARIEDADES
  • SIEMBRA
  • La avena es una gramínea de sistema radicular seudofasciculado, más desarrollado que el trigo y la cebada.

    El tallo es grueso, pero con poca resistencia al vuelco. Hojas planas y alargadas. El color de la hoja es verde azulado, lo que la distingue de la cebada que es verde más claro.

    La inflorescencia de la avena es en panícula. Es un racimo de espiguillas de dos o tres flores.

    Es planta autógama. La dehiscencia de las anteras se produce al tiempo de abrirse las flores. Sin embargo existe cierta proporción de flores que abren sus glumas y glumillas antes de la maduración de estambres y pistilos por lo cual se producen degeneraciones de las variedades seleccionadas. El fruto es en cariópside, con las glumillas adheridas.

    La avena es muy exigente en agua por tener un coeficiente de transpiración elevado, superior incluso a la cebada, aunque la puede perjudicar un exceso de humedad.

    La avena exige primaveras muy abundantes de agua y cuando estas condiciones climatológicas se dan se obtienen buenas producciones.

    Se da bien en terrenos ácidos comprendidos entre PH de 5 y 7.

    Tradicionalmente el grano de avena se ha cosechado, aportándose a los animales en pesebre y pastándose el rastrojo en campo. En la actualidad, cuando se utiliza la planta entera como forraje, se realiza un primer pastoreo a la salida del invierno.

    Posteriormente la planta rebrota, existiendo distintas posibilidades de aprovechamiento: realización de dos o tres pastoreos más;  siega en estado de grano lechoso para heno o silo; pastoreo de la planta seca en pie en junio-julio. Cuando la avena se mezcla con leguminosas como la veza es habitual segar el pasto y henificar en estado de legumbres inmaduras de la leguminosa.

    Los criterios a seguir en la elección de variedades son: color y calidad del grano, productividad, resistencia al encamado, enfermedades y frío. La temperatura es el principal factor ambiental que determina el tipo de variedad. Las avenas de invierno predominan en las zonas con inviernos suaves y las avenas de primavera, con madurez temprana, se cultivan al norte del área de las avenas de invierno. Las variedades de media estación, de madurez tardía, se siembran en las zonas más frías de las regiones templadas.
    Blancanieves: es variedad de avena de invierno, obtenida en el INIA de Francia, siendo muy clásica en Europa. Es bastante precoz. Es sensible al frío, resistente al encamado y con producción bastante regular y alta. Es sensible a roya y resistente al carbón. El grano es de color blanco y con un alto peso específico.

    Se trata de una planta poco resistente al frío, por tanto en muchas zonas se suele sembrar en primavera (desde el mes de enero en las tierras de secano hasta el mes de marzo en las tierras de regadío), excepto en zonas con clima cálido que se suele sembrar en otoño.

    La cantidad de semilla empleada suele ser muy variable. Consideramos una dosis corriente de 100 a 150 kg/ha. La densidad de siembra óptima en avena de invierno es de 250 plantas /ha. En siembras de primavera la densidad es de 300-350 plantas/m2.

    En la siembra a voleo conviene dar dos pases cruzados para que la semilla quede mejor distribuida, ya que al tratarse de una semilla muy ligera, es difícil repartirla con regularidad.